miércoles, 7 de mayo de 2014


Sonidos guturales y espasmódicos en afán de protesta

En el presente ensayo hablaré de Saskia Calderón y su obra Ópera Onowoka, la cual abordando la experimentación y el performance será una herramienta fácil para conocer la cultura occidental y autóctona, al mismo tiempo que explora el sonido como mecanismo narrativo de procesos históricos que favorecen al tema de identidad. La artista toma como punto a favor su experiencia en canto lírico, una técnica procedente de la antigua Grecia que requiere una preparación técnica; toma su voz como principal instrumento musical, y de esta manera también aplica ejercicios corporales y conocimiento local procedentes de diferentes culturas del Ecuador para la realización de la obra.

Resultado de la combinación como efecto son composiciones cacofónicas y desentonadas; lejos de ser una variedad de tonos, es un lenguaje cuyo objetivo es hablar de la historia, con un fuerte contexto social y político. La obra de Saskia explora por un lado formas expresivas y performáticas, por otro lado enfatiza los “conocimientos locales, ritos pre hispánicos o culturas indígenas que están amenazados de extinguirse dentro de un argumento de globalización con tono capitalista, sus performances hacen referencia a problemáticas ambientales y socio políticas, tales como los derechos de los pueblos indígenas y de la naturaleza.”

“Saskia Calderón nació en Quito en 1981. Obtuvo una licenciatura en Artes Plásticas en 2003 y se graduó de Canto Lírico en el Conservatorio Nacional en 2011.
Sus performances en algunos casos se manifiestan como críticas sociales, pero en este caso se trata de recreaciones de rituales populares.”

La artista en su obra Ópera Onowoka  manipula el vómito como una herramienta para llevar a cabo un ejercicio vocal lírico a fin de abrir la cavidad vocal y crear sonidos más amplios. Desde el esfuerzo y preparación en su corporalidad, la artista realiza una escala de notas, emitiendo un sonido claro y fuerte característico del canto lírico con sonidos guturales y espasmódicos de vómito.

El contraste incuestionable del video nos remite a la situación de los pueblos indígenas amazónicos, por la presencia de pintura corporal y facial, donde su hábitat por lo general se ve amenazado por la explotación petrolera. Al igual que los pozos de extracción, Saskia Calderón arroja un líquido negro que mancha su entorno como símbolo de los frecuentes derrames de hidrocarburo que existe en la Amazonía.

En esta obra la artista evidencia los hechos causados en contra del derrame de petróleo del 2008 que provocó desastre y cuyo resultado amenazó con la vida de pueblos indígenas de la amazonia. A través de su performance Saskia relaciona al accionar de su obra con el término de antropoemia[1], un conocimiento que según LevisStrauss, consiste en comer y vomitar al enemigo como forma de exterminio y expulsión. Es así como Saskia Calderón se interroga por la difícil convenio existente entre cultura y naturaleza.

En conclusión la artista utiliza como recurso su imagen y órganos corporales para realización de la obra más allá de ser una obra controversial ha logrado expandir un conocimiento alto el espectador en cuanto a pueblos de la amazonia ecuatoriana, sin embargo la obra no deja de ser enigmática en el sentido de duda o los saberes ancestrales y vocales, el video lleva consigo una carga de emociones e identidad sea o no un tema ajeno la experimentación como fuente de conocimiento es lo que llevó a ser una de las favoritas en la Bienal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANEXOS



[1] proyección paranoica de una parte en la que se enquistan entrópicamente determinados procesos sociales, para de ese modo ser expulsados fuera; una especie de chivo emisario.



Cuenca- Ecuador
Museo de Arte Moderno
 
http://www.eluniverso.com/vida-estilo/2014/03/30/nota/2518721/saskia-calderon-gano-bienal-cuenca

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